15 cosas que la humanidad ha creído por años ¡Todo ha sido una mentira!


Nos han estafado durante años. Todo ha sido parte de una conspiración para mantenernos controlados. La historia la cuentan los vencedores a su antojo, por eso hoy sabemos que casi todo ha sido un verdadero fraude.

Conoce las 15 mentiras más grandes de la humanidad.

15.- Primer viaje a la Luna, una gran puesta en escena


Se cree que una de las grandes conspiraciones del siglo XX es el alunizaje, o sea el popular viaje a la luna realizado por la NASA, que defiende que, en 1969, el Apolo 11 llegó a la luna, y Neil Armstrong, se convirtió en el primer ser humano en poner un pie sobre ella. 

Sin embargo, de acuerdo con una investigación de National Geographic, el 11% de los estadounidenses cree que ese viaje fue falso. Aunque todo el suceso fue televisado, y el mundo entero fue testigo de lo que estaba pasando, lo cierto es que, en aquel tiempo, los equipos de grabación de la NASA no eran compatibles con los de la televisión. Desde ese entonces, los rumores de que todo había sido un engaño, empezaron a rondar.

Partidarios de la teoría de conspiración aseguran que existen varias pruebas que desmienten dicho alunizaje, como que las fotografías mostradas tenían incongruencias. Tales argumentos han sido justificados, pero hay algo más que pone en duda lo que cuenta la historia: recientemente se anunció que la NASA perdió todas las grabaciones originales de dicho momento.

14.- Bin Laden no fue el primero en atacar a EEUU en su propio territorio nacional


Según el diario El Universal, de México, el "mérito" le corresponde a Pancho Villa, quien en 1916 cruzó Río Grande y atacó la ciudad de Columbus, en Texas, donde mató a siete personas. La invasión duró menos de diez horas, pero fue la primera en realizarse en territorio nacional de Estados Unidos.


13.- George Washington no fue el primer presidente de EE.UU.


Al estallar la Revolución americana en 1714, una comisión de notables eligió a Peyton Randolph, de manera provisional, para ese cargo. Según The Washington Post, tras su dimisión, ocho personas actuaron como presidentes en funciones hasta 1789, año en que por fin se aprobó la Constitución americana y se celebraron las primeras elecciones al cargo, en las que Washington fue finalmente elegido.

12.- Solo fueron 2 carabelas las de Colón


Según una profunda investigación de la importante cadena de noticias española EFE, las carabelas sólo fueron la Pinta y la Niña, ya que estas se distinguen por contar con enormes remos. Sin embargo, la tercera nave que participó en el descubrimiento de América no era una carabela, sino que se trataba de un tipo de barco de mayor tamaño que no contaba con remos. Se llamaba María Galante, pero Colón la rebautizó como Santa María.

11.- Napoleón no era tan bajito.


De hecho, media 1,68 centímetros, que según la BBC, era una estatura aceptable para su época, e incluso superaba por 4 centímetros al duque de Wellington, su gran enemigo.

10.- Los vikingos no llevaban cascos con cuernos


Según Reuters, fue una invención del pintor sueco Gustav Malstrom en las ilustraciones que realizó en 1820 para el poema épico Frithiof's Saga. El propósito de estos cuernos irreales era retratar a los feroces guerreros del Norte como seres casi demoníacos.

9.- Los avestruces esconden sus cabezas en el suelo cuando sienten peligro


Muchos hemos escuchado esto e incluso existe la costumbre de decirle a una persona que ha escondido la cabeza como avestruz cuando se comporta como un cobarde, pero la verdad es que es una completa mentira, los avestruces hacen hoyos para depositar sus huevos, por eso es que podrías llegar a ver una con la cabeza en el suelo, pero la verdad es que si los avestruces sienten peligro, como cualquier animal simplemente… corren.

8.- Los días no duran 24 horas


Según la NASA, un día es el tiempo que la tierra necesita para dar una vuelta sobre sí misma, una vuelta completa si se toman como referencia las estrellas, dura 23 horas con 56 minutos y 4.1 segundos, así que eso literalmente también es una mentira.

7.- ¿De verdad los ciempiés tienen cien patas?


Parece ser que nunca ha aparecido un ejemplar que tenga ese número exacto. De hecho, según un estudio de la cadena Telesur, la cantidad de patas varía entre 15 y 191 pares.

6.- Graham Bell no inventó el teléfono.


Según la agencia de noticias ANSA, fue el italiano Antonio Meucci quien, en 1870, instaló un dispositivo de telecomunicaciones entre el sótano y el dormitorio de su casa de Nueva York. Presentó una solicitud de patente, pero la perdió al no poder pagarla. Finalmente, Bell perfeccionó el invento y lo patentó. Pese a eso, el Congreso de EEUU aprobó en 2002 una resolución que reconocía a Meucci como “padre” del teléfono.

5.- El champán es ¡Alemán!


Según la BBC, aunque se atribuye su invención al monje francés Dom Perignon, lo cierto es que un siglo antes los burgundios, un pueblo germano, ya conocía esta bebida. Fueron ellos quienes la llevaron a Francia. Eso sí, a fray Perignon le corresponde el mérito de haberla refinado.

4.- Tenemos menos cerebro que una hormiga


Si lo medimos en relación a nuestros respectivos tamaños, la verdad es que este insecto nos gana por goleada. Según El Nuevo Herald, su cerebro solo pesa 0,3 miligramos, pero representa casi el 6 por ciento de su peso total, mientras que el humano, aunque ronda los 2 kilogramos, equivale al 2 por ciento del total. Sin embargo, ellas solo tienen medio millón de neuronas, mientras que nosotros llegamos a los 15.000 millones.


3.- El Everest no es la montaña más alta del mundo


Según The New York Times la mítica cima tibetana mide solo 8.848 metros. Poco, si lo comparamos con el Mauna Kea, un volcán hawaiano que emerge en medio del Pacífico. Sobre el nivel del mar sobresalen 4.205 metros, pero la mayor parte de su estructura, que es de unos 6.000 metros, se oculta bajo el agua. Por eso, su altura total medida desde su base submarina es de 10.205 metros, casi 2.000 más que el Everest.

2.- Mozart no se llamaba Amadeus


Según la cadena de noticias Russia Today, su auténtico nombre era Joannes Chrysostomus Wolfgangus Theophilus Mozart. ¿De dónde viene, entonces, lo de Amadeus?

Un príncipe prusiano quedó tan impresionado por la música del joven compositor que le rebautizó cómo Wolfgang Gottlieb, vocablo alemán que significa “amado por Dios”. A Mozart le pareció una cursilería, y se burlaba de la anécdota en cartas escritas a sus amigos: “Ahora tendréis que llamarme Wolfgang Amadeus”, traducción latina de la palabra germana.

1.- Los toros no se enojan al ver el color rojo.


De hecho, ni siquiera pueden distinguirlo, ya que estos animales son daltónicos y solo son capaces de diferenciar el blanco, el negro y algunos tonos de grises. Por eso, según la CNN, daría igual de qué color fuera el capote, o sea, la tela que se utilice en el toreo, porque lo que realmente enfurece al animal son los movimientos que el torero realiza con dicha capa.

Y a ti, ¿qué fraude te pareció más impactante? Comparte tus comentarios.
Recomendados
Recomendados