Mira la forma correcta de limpiar tus oídos


5.- Limpieza con una toalla 


Recuerda que lo primero que debes hacer es mantener la parte externa de tus oídos bien limpia, y para ello debes hacer lo siguiente: Coloca un poco de jabón neutro en un recipiente con agua tibia, humedece una toalla y pásala suavemente por la parte de atrás de las orejas, así como por el lóbulo y toda la parte externa. De esta manera removerás todo rastro de suciedad en segundos. 


4.- Cotonetes de algodón


Todos tenemos unos en casa, pero según la cirujana británica Gabriel Weston, éstos no deben ser usados para introducirse en el canal auditivo, simplemente para la parte externa, ya que al ser insertados, éstos pueden provocar un tapón de cera. Lo correcto es utilizarlo sólo en esta parte y para el oído externo tal y como te demostramos a continuación. Ojo, Introducirlos en tus oídos podría ocasionar  serios daños en tu tímpano. No te arriesgues.


3.- Limpieza con aceite de Oliva


Si sientes que tienes un tapón de cera acumulado, comezón y dificultad para escuchar puedes limpiar tu oído de la siguiente manera. Calienta un poco de aceite de oliva y con ayuda de una jeringa coloca 3 gotas dentro de tu oído. Recostarte de  lado y espera durante 5 minutos para que el aceite haga efecto. Usa este remedio 3 veces al día por 5 días o hasta que el tapón de cera desaparezca. Tus oídos quedarán perfectamente limpios. 


2.- Gotas de manzanilla  


Olvídate de la comezón por el exceso de cera o cerumen en el oído y simplemente haz el siguiente remedio. Prepara una infusión de té de manzanilla natural con una cucharada de flores de manzanilla en una taza de agua. Una vez que hierva deja reposar y sumerge un algodón y rocía unas cuantas gotas dentro del oído. Reposa con tu oído hacia arriba por 20 minutos, y después ladea tu cabeza para retirar el exceso de líquido. ¡Así de fácil!


1.- Hilo dental para una limpieza perfecta 


Si, aunque no lo creas, esa pequeña perforación en tu oreja es el hogar de cientos de bacterias acumuladas, porque seamos sinceros ¿A quién se le habría ocurrido limpiar este pequeño orificio? Descuida, porque con un poco de hilo dental podrás eliminar esas bacterias que se acumulan en tu oreja. Con ayuda de una aguja gruesa esterilizada o con tu mismo arete previamente desinfectado, introduce con cuidado el hilo dental a través de la perforación, y pásalo lentamente. Quedarás  sorprendido al observar toda la grasa y suciedad que ha quedado ahí. Ahora sí, tendrás unos oídos perfectamente limpios.



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