Los 10 lujos más absurdos de Pablo Escobar


10. La “Hacienda Nápoles”


Sin duda, esta fue la propiedad y casa más icónica del también llamado “Rey de la cocaína” y posteriormente se convirtió en un parque temático muy popular entre las familias colombianas. Imagínate, la extensión de dicho lugar era de 3 mil hectáreas, contaba con 27 lagos artificiales, tres zoológicos con un total de 1500 animales, dos pistas de aterrizaje para helicópteros, un parque jurásico con réplicas a escala, 10 lujosas cosas además de la principal, y por si esto no fuera suficiente, también con la pista de motocross más grande de América latina.

9. Dinero como alimento para las ratas


Se estima que la fortuna de Pablo Escobar, rondaba los 25 mil millones de dólares, y como era tanto su dinero, optaba por esconderlo en las paredes de sus múltiples casas, en macetas y hasta cavaba hoyos en el patio para enterrarlo. 


Lo impresionante aquí es que mayormente perdía el 10% de ello porque las ratas se comían los fajos de billetes y otros tantos se echaban a perder por la humedad. Sin mencionar los $2.500 dólares al mes que gastaba en ligas para mantener ordenado su dinero.

8. Las empleadas domésticas parecían modelos


Según diversas fuentes, absolutamente todas las mujeres que trabajaban para el señor Escobar en la hacienda Nápoles, recibían cursos de maquillaje, se hacían manicure, pedicure y usaban ropa a la medida y especialmente hecha para ellas. Era un requisito lucir siempre bellas. Y Claro, su esposa Victoria Eugenia Vallejo conocida como “tata” , no se podía quedar atrás, por lo que todos los días tenía a un maquillista y estilista personal que la dejaba radiante.

7. Su propia isla


Este capo de la mafia compró un avión exclusivo para transportar casi 100 millones de dólares por viaje. Para complementar su estrategia, Pablo también adquirió una isla que servía para que el avión llegara y cargara combustible, aunque claro,  la isla también era un extraordinario escape paradisiaco para él y su familia.

6. Avión exclusivo para transportar flores


Además de la hacienda nápoles, otra de sus propiedades más conocidas era el edificio Mónaco en Medellín, en donde disfrutaba de un lujoso penthouse de 1700 metros cuadrados. Resulta que Pablo, amaba decorarlo con flores, sin embargo, estas eran traídas diariamente desde Bogotá en un avión privado para que siempre lucieran frescas. Como dato curioso, en este mítico penthouse, Pablo tenía un cuarto secreto donde presuntamente torturaba a sus enemigos en completa paz.  Cabe destacar que el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, mencionó que demolerán dicho edificio y construirán un parque en honor a las víctimas del cártel de Medellín.

5. Escobar y sus antojos


Si a Pablo, se le antojaba venir a México exclusivamente a comerse unos tacos, sencillamente volaba para saciar su antojo. De hecho, viajaba a cualquier país sólo para comer si quería. 


Eso sí, también era muy consentidor con sus familiares ya que se los llevaba de paseo a donde ellos escogieran. Por algo  era llamado  “el tío Pablo favorito”.

4. Explosivas fiestas decembrinas


El señor Escobar no sólo se limitaban a jugar con luces de bengala, sino que él gastaba hasta 50 mil dólares en gigantescos contenedores de pólvora y diversos fuegos artificiales para divertirse con su familia y  empleados; y como menciona su hijo Juan Pablo, “gran parte de todo eso sobraba y quedaban muchas cajas sin abrir” algo que claro, no le importaba.

3. Fiestas y sorteos de lujo


Al señor Escobar y a su esposa “tata” les encantaba despilfarrar dinero en fiestas. Según su hijo Juan Pablo, contrataban sastres y modistas para que fueran directamente a la casa de todos los invitados y les confeccionaran un traje alusivo al tema de la celebración. También, en los cumpleaños de sus hijos o sobrinos, Pablo rellenaba las piñatas con miles de dólares en vez de dulces, y para los adultos, realizó sorteos con valiosas obras de arte valoradas en miles de dólares de reconocidos artistas internacionales como Salvador Dalí, Pablo Picasso o Fernando Botero.


2. Los regalos de su hijo


Juan Pablo Escobar tenía 16 años cuando mataron a su papá en 1993, sin embargo, durante los años anteriores, recibió toda clase de extravagantes e invaluables regalos. De hecho en su libro “Pablo Escobar, Mi padre”, él mismo cuenta que cuando cumplió 11 años, ya tenía una colección de cerca de treinta motos de alta velocidad y treinta motos de agua. A los trece, su padre le regaló un lujoso departamento de soltero con una habitación con espejos en el techo, un bar con diseño futurista, muebles con piel de cebra en la sala y uno de obsequios más simbólicos, fueron las cartas de amor que Manuelita Sáenz -heroína de la Independencia de América del Sur- le escribía al presidente de la llamada “Gran Colombia”, Simón Bolívar.  Un padre verdaderamente original.

1. Él mismo construyó la cárcel donde lo encerraron


En 1991, Pablo Escobar llegó a un acuerdo con las autoridades colombianas para no ser extraditado a Estados Unidos. En el, se estipulaba que Pablo iba a construir su propia cárcel para cumplir su condena y pagar sus crímenes.  Y asi fue como lo hizo, Escobar construyó una prisión de súper lujo que parecía complejo vacacional a la que llamó “la catedral”. Su “celda”, era una amplia habitación tipo búnker con todas las comodidades posibles, sin mencionar que desde ahí operaba el cártel de medellín, también tenía una discoteca, sauna, un cuarto para jugar billar, y todos los finos muebles de la cárcel eran importados desde Italia.


En “la catedral” estuvo preso durante poco más de un año viviendo entre fiesta, trabajo, diferentes eventos deportivos, y toda clase de atrocidades.


¿Conocías todos sus lujos? ¿Cuál es el que más te sorprende? Cuéntanos en los comentarios.
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