Hijos de narcos que se convirtieron en la deshonra de sus padres.


Nunca comprendieron de donde salían tantos regalos, autos de lujo y vacaciones en Europa. Tampoco quienes eran esos amigos de papá que los acompañaban a cualquier lugar para defenderlos de los ‘malos.’’

Más de una vez tuvieron que salir corriendo por una puerta secreta, porque los ‘malos’’ estaban llegando, y aunque adoraban a su padre, con el tiempo comprendieron realmente, cual era su verdadero rostro. Muchos asumieron su lugar, sin embargo, otros no se permitieron heredar un pasado de violencia, dolor y muerte.

Conoce a los hijos de narcos que no siguieron los pasos de sus padres. El resto están muertos o en prisión.

3.- Juan Pablo Escobar, hijo de Pablo Escobar


Según la cadena de noticias CNN, cuando Juan Pablo se enteró que su padre había sido asesinado en un tejado de Medellín en 1993, el rebelde adolescente prometió vengar la muerte de su papá.


"Si es verdad, mataré a todos esos hijos de p…", cuentan que gritó en aquel momento. Sin embargo, en lugar de seguir los pasos asesinos de su padre en Colombia, Juan Pablo, y su familia decidieron instalarse en Argentina. Allí se casó con su novia colombiana de toda la vida, y hoy trabaja como arquitecto. Por razones de seguridad, y para separarse aún más del pasado violento de su padre, decidió cambiarse el nombre, y ahora todos le llaman Sebastián Marroquín.


Aunque por mucho tiempo ha evitado a la prensa, en los últimos años ha sido el protagonista de varios documentales sobre la vida de su padre, ha escrito varios libros, e incluso ha pedido disculpas públicamente por las víctimas de su papá.


El primogénito de Pablo Escobar, con 11 años tenía una colección de motos modernas, y con 14, ya contaba con un lujoso departamento para solteros en la mejor zona residencial de Medellín, con espejos en el techo y muebles de piel de cebra.


Quien pudo haber heredado el liderazgo y poder del peligroso Cártel de Medellín, decidió alejarse del pasado violento de su padre, y sus hechos así lo demuestran.


Juan Pablo se reconcilió con los hijos de los líderes que su padre mandó a matar, y hasta llegó a sacar una línea de ropa con mensajes de paz. Según ha declarado a varios medios de comunicación, su objetivo es que los jóvenes no vean a su padre, el narcotraficante más poderoso de la historia, como a un ídolo. Aunque el siga amando a Pablo Escobar como solo sabe amar un hijo a su papá.

2.- ‘X’’, hijo de ‘Z’’ (Se han utilizado siglas como nombres, por miedo a cualquier tipo de represalia o castigo)


X’’ solo decidió dar una entrevista con la condición de que no se revelara su nombre. La exclusiva la obtuvo un periodista de la plataforma digital de noticias VICE, sin sospechar que por su trabajo, conocería al hijo más rebelde y oculto de uno de los líderes del narco en México. Aquí está parte de su historia:


X’’, descubrió que pertenecía a una familia de narcotraficantes cuando, con la curiosidad de un adolescente de 16 años, decidió googlear su nombre y apellidos en internet.


De repente descubrió que su padre, sus tíos y abuelos, habían llenado con sus rostros, las portadas de los diarios y revistas como los hombres más buscados de todo México. El poder de las personas que más quería era tanto, que el Cártel que dirigían controlaba al menos 22 ciudades del país, entre las que se encuentran: Baja California y Baja California Sur, Colima, Guanajuato, Guerrero, Jalisco, Michoacán y Nayarit. 


Por la cabeza de algunos de sus familiares más allegados, llegaban a pagar hasta 5 millones de dólares, y fue entonces que la infancia de lujos que siempre tuvo, comenzó a ser una carga demasiada pesada para él.


Desde entonces su vida cambiaría totalmente. A cuenta y riesgo se fue a vivir solo al extranjero, cambió su identidad, y hasta su rostro. Estudió dos carreras universitarias, se esforzó, se hizo empresario, formó una familia, y los domingos solo tiene tiempo para sus dos hijas y su mujer.


Muchos miembros de su familia narcotraficante lo llamaron cobarde, incluso lo persiguieron por traicionar la ‘herencia’’ familiar. Otros lo acusan por haber huído. Sin embargo ‘X’’ está convencido de que hizo lo correcto, y es feliz siendo un hombre de bien.


X’’ ya no recuerda con orgullo aquellas vacaciones en una lejana ciudad de Europa, ni sus vuelos en primera clase, o en jet privado. Tampoco su Lamborghini Diablo, el regalo de su padre al cumplir sus primeros 15 años.


X’’, hoy solo recuerda la promesa que hizo aquella vez cuando googleó su nombre en internet. En aquel entonces juró que cuando algún día, alguien escribiera sus apellidos en Google, solo encontraría pura información positiva sobre su persona. ‘X’’ comprendió que el narco, no se lleva en la sangre.

1.- Rosa Isela Guzmán Ortiz


Es la hija mayor del Chapo Guzmán, y aunque nació en Jalisco, actualmente vive en la ciudad de Los Ángeles, California, en los Estados Unidos. Aquí, con un perfil bastante bajo, se ha dedicado a administrar salones de belleza, cafeterías y autolavados.


Durante su infancia, recibió los mejores regalos de cumpleaños, visitó los mejores lugares, y se paseó en los autos más lujosos, como aquel Ferrari rojo del año que el Chapo le envió por terminar con buenas calificaciones la preparatoria. Rosa Isela, nunca se involucró en los negocios del Chapo, y hoy es una mujer empresaria, con una familia y una vida discreta.


Sin embargo, aunque disfrutó de estas comodidades, comprendió a tiempo que no valía la pena seguir las huellas de su padre en el peligroso camino del narcotráfico.


En una entrevista para el diario The Guardian, la mujer de unos 40 años, admitió amar al Joaquín papá, y no al Chapo narcotraficante. Defendió que su padre es un hombre muy cariñoso con la familia, y que muchos de los que hoy lo critican y acusan, en algún momento fueron financiados por su dinero sucio.

Y a ti, ¿qué te pareció la decisión de estos hijos del narco?
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