9 Datos escalofriantes de cómo vive “El Chapo” en prisión. "Es peor que el infierno"


Joaquín Guzmán Loera está viviendo un infierno en Estados Unidos, pues desde que fue extraditado a una prisión de máxima seguridad sus condiciones de vida son pésimas. El famoso capo pasó de estar rodeado de mujeres, alcohol y lujos a vivir en el completo exilio, casi como si se tratara de un peligroso animal.


9. Su celda.


La celda en la que habita el ex líder del cártel de Sinaloa mide 6x2 metros, en donde el espacio es tan limitado que solo tiene espacio para una cama y un retrete para hacer sus necesidades, tiene un aire acondicionado el cual es controlado por las autoridades y según sus abogados, Joaquín se queja de sufrir fríos muy intensos.

8. No puede ver la luz del sol.


El Chapo pasa casi las 24 horas al día encerrado en su celda, la cual no tiene ventanas y mantienen las luces encendidas todo el tiempo. Su única oportunidad de recibir algunos rayos del sol es cuando recorre un pasillo con una pequeña ventana, al momento de recibir visitas de su abogado o cuando se dirige a hacer ejercicio, lamentablemente para él, esto solo puede pasar una vez por semana.

7. Tiene prohibido hablar con su familia.


Desde que el Chapo fue extraditado a Estados Unidos, los jueces decidieron negarle cualquier tipo de contacto familiar, especialmente con su esposa Emma Coronel y con sus hijas, esto por el temor de que sus conversaciones se conviertan en un nuevo y complejo plan de escape del criminal más famoso de los últimos años.

6. Ha perdido la noción del tiempo.


El Chapo contaba con un reloj, una televisión y una radio durante sus primeros días en Estados Unidos, pero poco a poco se le fueron retirando dichos objetos. La televisión y la radio le fueron negadas supuestamente porque debían encontrar una programación adecuada para él, mientras el reloj se le quitó sin ninguna explicación, eliminando la única opción que tenía El Chapo de distinguir el día y la noche, provocando la ansiedad y desesperación del sinaloense.

5. Es tratado como un fenómeno.


A parte de vivir completamente exiliado, sin ver la luz del sol y sin poder hablar con otros reos, su familia o cualquier otro contacto humano, a Guzmán Loera le sirven su comida de una manera bastante inhumana. La charola donde sirven sus alimentos es introducida a su celda por una pequeña rendija en la puerta, simplemente la dejan ahí y rápidamente la vuelven a cerrar, como si se tratara de un peligroso animal o algún fenómeno.

4. Es la burla de los guardias.


Debido a que Joaquín Guzmán Loera no habla inglés, su única manera de comunicarse con los guardias de la prisión, es a través de señas, por lo que muchos de ellos se burlan constantemente de él o fingen no entenderle para que el narcotraficante se desespere y puedan seguir burlándose de él, algunos de ellos hablan perfecto español pero se niegan a hacerlo solo por evitar ayudar al Chapo.

3. Se está volviendo loco.


Toda esta situación ha afectado la salud mental del ex prófugo más famoso del mundo. La profunda soledad en la que vive, los malos tratos y la negación de permisos para ver, hablar y volver a abrazar a su esposa e hijas, tienen al criminal a nada de volverse loco. Su abogado afirma que el Chapo ya sufre de alucinaciones, problemas para coordinar palabras y recordar cosas, también aseguran que esto no es casualidad, que las autoridades saben perfectamente lo que están haciendo y el daño mental que están provocando en el polémico preso.

2. No tiene derechos.


Uno de los derechos esenciales de todos los prisioneros del mundo son las llamadas telefónicas o la comunicación a través de cartas, pero en el caso de Guzmán Loera estos derechos no son válidos. Sin importar las veces en las que su poderoso equipo de abogados ha solicitado permisos para que Loera pueda realizar una llamada o por lo menos recibir y enviar cartas, los jueces se han negado rotundamente por el miedo de abrir la mínima posibilidad de una nueva fuga, generando una profunda depresión en el nacido en la Tuna, Sinaloa.

1. Está enfermo.


La salud del narco se ha deteriorado bastante desde su nueva vida en prisión, sus abogados afirman que sufre de fuertes migrañas, problemas para respirar y constantes dolores corporales por la falta de actividad física y el descanso óptimo, ya que es molestado cada cierto tiempo durante el día para verificar que se encuentra en su celda. 


De seguir en estas condiciones, Joaquín Archivaldo podría contraer una grave enfermedad en prisión y probablemente morir en ella.

¿Crees que El Chapo merece vivir en estas condiciones?

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