10 Datos escalofriantes de cómo vive “El Chapo” en prisión. "Es peor que el infierno"


Joaquín El Chapo Guzmán fue extraditado a una prisión de máxima seguridad en los Estados Unidos, y desde que llegó, de acuerdo al testimonio de sus abogados defensores, el lugar "Es peor que el infierno". 

10.- No tiene contacto humano


El narcotraficante que siempre estuvo rodeado de mujeres, amigos y de sus soldados más confiables, ahora vive apartado de todo contacto humano. 23 horas del día las pasa en aislamiento en su pequeña celda sin poder escuchar, tocar o al menos ver a alguien, lo que le está causando daños psicológicos irreparables. 

9.- No puede hablar con su familia.


El Chapo Guzmán solicitó un permiso para poder abrazar a su esposa el día de su juicio. El juez le negó visitas de su esposa por medidas de seguridad y le negó el abrazo, ya que es muy común amenazar a los testigos mediante el contacto con el mundo exterior o la posibilidad de planear una fuga. Esta es una oportunidad que podría aprovechar al ver a su esposa y que el juez no puede arriesgar. La única forma en que puede verla es a lo lejos en las comparecencias antes del juicio.

8.- Se está volviendo loco 


En la prisión donde actualmente vive, la luz y el aire acondicionado están encendidos permanentemente, lo cual es una verdadera tortura, ya que no puede dormir más de una hora seguida al día. Sus propios abogados han confirmado que el Chapo esté perdiendo contacto con la realidad por las constantes alucinaciones y pesadillas que sufre por falta de sueño. Prácticamente lo están volviendo loco. 

7.- Su celda 


La celda en la que habita el ex líder del cártel de Sinaloa mide 6x2 metros, no tiene ventanas, no tiene televisión y solo tiene permitido escuchar la radio 1 vez al día por solo unos minutos y ni siquiera lo dejan elegir la estación. Sin duda el lugar perfecto para perder la razón. 

6.- Ha perdido la noción del tiempo 


Como parte de su castigo las autoridades le retiraron su reloj, el único artefacto que le permitía distinguir entre el día y la noche, haciéndolo perder la noción del tiempo.

5.- No puede ver el sol 


La única oportunidad que tiene de ver la luz de día es a través de una pequeña ventana en los pasillos, cuando lo escoltan para la visita con su abogado, algo que sucede una vez cada mes. Aún en este momento, su poco sentimiento de libertad se ve opacado, ya que en las visitas legales tiene que ir encadenado de pies y manos.

4.- No puede hablar con nadie 


Joaquín Guzmán Loera tiene prohibido hablar o tener algún tipo de contacto con otro prisionero, sólo tiene derecho a hacer ejercicio 1 hora a la semana y los fines de semana se queda encerrado todo el día en su celda, pues no tiene derecho a abandonarla. Cabe destacar que tampoco puede hablar con la persona que le lleva la comida, quien se la entrega por medio de una pequeña rendija. 

3.- Barrera del lenguaje


Como no habla ni entiende el idioma inglés se tiene que comunicar a través de señas con los guardias y custodios de la prisión, quienes lo ignoran y se burlan de él constantemente. 

2.- No tiene derechos 


El Chapo no tiene derecho a hacer llamadas telefónicas, ni tener contacto con el mundo exterior, ni siquiera con su familia, esto según las autoridades, para evitar que pueda planear una nueva fuga o amenazar a los posibles testigos.

1.- Su salud 


Sus abogados aseguran que la salud de Joaquín Guzmán Loera está muy deteriorada, que sufre de fuertes migrañas, tiene problemas para respirar y se queja por el exceso de ruido ya que escucha voces en su celda, mismas que lo ponen muy inquieto y ansioso. 

No cabe duda que este criminal que marcó historia está pagando muy caro por todos los delitos que cometió. ¿Qué opinas al respecto? Compártenos tus comentarios. 
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